Para volver a tener una barriguita plana, ¿hay que cambiar de alimentación?
Sí, pero antes de fijarse en lo que contiene nuestro plato hay que saber cómo nos vinculamos con la comida. Si picoteamos poque estamos estresados o nos levantamos por las noches para comer de manera compulsiva, eso revela ciertos conflictos que desorientan la alimentación. Ellos pueden estar en el origen de un aumento de peso. Es necesario saber cuál es el origen antes de iniciar una dieta.
¿Cómo hacer para que la barriga permanezca chatita?
Para quela silueta quede como una pretende de manera definitiva, hay que aceptar que el cambio de alimentación también lo sea, pero es necesario hacerlo paulatinamente.
Primero se recomienda el consumo de fibras, necesario para disminuir las calorías absorbidas, mejorar la saciedad y el tránsito intestinal.
Hay que comer más verdura, fruta fresca de estación como postre, consumir cereales integrales (fideos integrales, arroz integral, pan negro…) y verduras en las comidas.
Luego atacamos las grasas, cambiando las nocivas por las buenas: menos grasas vacunas, menos fiambres, menos quesos y mantequilla a cambio de más pescado y aceites vegetales (oliva, etc).
Finalmente hay que escoger alimentos con bajo índice de glicemia para limitar la producción de insulina (que regula la tasa de azúcar en la sangre) lo que incidirá de inmediato en la grasa almacenada.
¿Hay que hacer abdominales o algún ejercicio?
Es una buena idea si se hacen de manera regular y con un ritmo propio. Cinco minutos diarios en su casa valen más que una hora semanal. Con el deporte no hay que quemar etapas: es mejor subir escaleras y luego empezar a correr 15 minutos cada dos días.